El día que volví a Guapi llegué con miedo, nuestro país no está pasando por una situación fácil, mucho menos en el Cauca. Soy humano y es de humanos sentir inseguridad, menos mal siempre estoy acompañando de mi cámara y la imagen de mi mamá hermosa en mi mente. Y eso que soy fotógrafo documental que ha vivido y evidenciado la realidad de un país hermoso que está lleno de historias trágicas.


Inicio mi trabajo y un mundo mágico empieza a aparecer en mi cámara, sonrisas, bailes, gente que me hace sentir seguro en un zona de conflicto. Hace un tiempo declararon a Colombia cómo el país más feliz de mundo lo cual negaba, hoy en día me doy cuenta que si lo puede ser. Hemos sido testigos, víctimas y protagonistas de un conflicto que por un buen rato seguirá y aún así decidimos luchar. Hablo de todos nosotros los colombianos de a pie que diariamente tratamos de buscar una mejor vida.

Eso me demostró guapi, un pequeño pueblo en Cauca lleno de personas felices y soñadoras que me cautivaron con su madurez y ganas de vivir.
Este álbum está dedicado a cada una de las personas que se cruzaron en mi camino durante este hermoso viaje. Cómo siempre lo digo y siempre lo diré nunca dejen de soñar al fin y al cabo ese es el secreto de la felicidad.

Guapi, Cauca